
22 de Mayo 2025
“La investigación se siembra con buena docencia”, afirma la académica pionera en genética médica”
Con casi cinco décadas de trayectoria académica, la maestra Teresita Romero Ogawa ha sido testigo y protagonista de la transformación de la enseñanza de la genética médica en la Facultad de Medicina de la BUAP. Desde su ingreso como auxiliar de docencia en 1976 hasta su consolidación como académica e investigadora, su camino ha estado guiado por una convicción clara: la pasión por enseñar y por entender el funcionamiento del cuerpo humano.
“Elegí Medicina por curiosidad. Quería saber cómo funcionaba el cuerpo. Llegué a la BUAP buscando respuestas y terminé encontrando mi vocación”, relata la profesora, quien orientó su formación hacia la genética médica bajo la tutela del doctor Ivanhoe Adrián Gamboa Ojeda, fundador del Departamento de Genética Médica y pionero en la implementación del diagnóstico clínico de enfermedades hereditarias en la universidad.
En esa etapa inicial, la genética en la BUAP se realizaba con moscas Drosophila, pero el Dr. Gamboa introdujo el estudio con células humanas para obtener cariotipos, un parteaguas en la investigación y en la práctica clínica. A este esfuerzo se sumó la maestra Romero, quien también colaboró en la creación del Laboratorio de Citogenética y en la apertura de consultas clínicas sobre enfermedades genéticas dentro de la Facultad de Medicina.
Durante su formación en la BUAP y su estancia en el Hospital Pediátrico Necker, en Francia, con el reconocido genetista Jérôme Lejeune, fortaleció sus conocimientos y los aplicó tanto en la docencia como en la investigación. En el Hospital Universitario de Puebla, participó en un programa nacional para detectar malformaciones congénitas en recién nacidos, reafirmando su compromiso con la medicina preventiva.
Sin embargo, su verdadera consolidación como académica ocurrió cuando la BUAP impulsó cursos de formación docente a finales de los años noventa. “Fue entonces cuando comprendimos que no basta con saber o investigar; enseñar también requiere técnica y sensibilidad. La investigación se tiene que sembrar con buena docencia”, afirma con convicción.
Actualmente, es parte del Departamento de Ciencias Médicas e Investigación Clínica, donde ha publicado diversos artículos científicos y dirigido tesis de posgrado en temas como la disonancia cognitiva en enfermedades crónicas y estilos de vida saludables.
Consciente de los retos que plantean la medicina molecular, el mapeo genético y la rápida evolución del conocimiento médico, la maestra Teresita insiste en la necesidad de actualizar los programas académicos y fomentar en los futuros médicos una cultura del autocuidado: “Sabemos de nutrición, pero a veces no aplicamos lo que predicamos; por eso trabajamos en investigación educativa”.
Para ella, enseñar, investigar y asistir no son actividades aisladas, sino un todo integrado por la vocación. Y concluye con gratitud: “En la BUAP encontré mi lugar. Encontré mi pasión”.