Obtiene investigadora de la BUAP patente por compuesto que reduce la proliferación de células malignas en cáncer de mama y cérvico uterino

9 de Julio 2025

Gracias al trabajo del equipo liderado por la doctora María Guadalupe Hernández Linares, del Centro de Química del Instituto de Ciencias (ICUAP) de la BUAP, este año se obtuvo la patente de un compuesto desarrollado a partir del barbasco (Dioscorea composita), planta endémica de México, que ha mostrado resultados prometedores para disminuir la proliferación de células tumorales en cáncer de mama y cérvico uterino.

El barbasco es rico en esteroides y crece principalmente en Oaxaca, Veracruz y la zona norte de Puebla, siendo México uno de los pocos países donde prospera de forma natural. Tras un proceso de extracción y síntesis, el equipo logró aislar y desarrollar un compuesto azaesteroidal, el cual demostró actividad antiproliferativa significativa, especialmente en tipos de cáncer de mama con peor pronóstico, como el triple negativo.

De acuerdo con los estudios in vitro, este compuesto logró reducir hasta 90% la proliferación celular en cáncer de mama y aproximadamente 15% en cáncer cérvico uterino, usando dosis muy pequeñas. Este avance representa una alternativa con alto potencial terapéutico.

“Más allá de los números, se trata de generar ciencia que tenga impacto social y ofrezca esperanza en padecimientos que afectan a miles de mujeres cada año”, afirmó la doctora Hernández Linares. Según el INEGI y la Secretaría de Salud, en México el cáncer de mama y el cérvico uterino están entre las principales causas de muerte femenina.

La investigación se realizó en colaboración con la doctora Maura Cárdenas García, del Laboratorio de Fisiología Celular de la Facultad de Medicina de la BUAP, así como los doctores Gabriel Guerrero Luna, Fermín Flores Manuel, y estudiantes de posgrado. Tras sintetizar el compuesto en laboratorio, las pruebas biológicas confirmaron su eficacia, lo que permitió la publicación de un artículo científico y la obtención de la patente.

La doctora Hernández recordó que el barbasco marcó la historia de la química en México desde los años 40, cuando Russell Earl Marker descubrió en esta planta la diosgenina, clave para la producción de hormonas como la progesterona y el desarrollo de medicamentos anticonceptivos.

Entre los siguientes pasos está escalar la producción para atraer la atención de la industria farmacéutica, lo que podría transformar esta investigación en tratamientos reales.

Además de esta patente, el equipo trabaja en otras líneas de investigación, como anabólicos sin efecto androgénico, útiles en enfermedades que causan pérdida de masa muscular. A la fecha, la doctora Guadalupe Hernández cuenta con cinco patentes otorgadas y más de una docena en proceso.

De esta forma, la BUAP reafirma su compromiso con la investigación científica aplicada, buscando siempre aportar soluciones reales a los problemas de salud que enfrenta la sociedad.

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